Alejandra de la Torre
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Nasti de Plasti

Esta muestra, divertida y desenfadada, quiere hacer evidente ese choque cultural que se vivió a finales de los 80 y hasta finales de los 90 donde convivían lo cotidiano español, como una mesa camilla de la abuela, los vasos de Duralex o los azulejos con diseños de flores de dudoso gusto de los baños y cocinas, con las tendencias importadas por aquél entonces de Estados Unidos como las Nike Air, el chándal de táctel o los colores flúor.
Dos estilos antagónicos, lo casposo versus lo cool, lo kitsch versus lo moderno, lo castizo versus lo importado, el telediario versus los videoclips….

Cualquier tiempo pasado fue mejor, dicen…o ¿será que con el tiempo, idealizamos esa etapa vital? Nos apoyamos en objetos, olores, sensaciones, para intentar dar forma a un recuerdo sin tener del todo claro si es real lo que recordamos o es un producto edulcorado de nuestra imaginación. No sabemos a ciencia cierta si la mente elige, selecciona y ordena arbitrariamente aquello que ha ocurrido.

Alejandra pone de manifiesto en sus obras estos objetos que son de la memoria colectiva, consiguiendo transportar al espectador. Tan solo con ese viaje relámpago a otro tiempo, a una vivencia, durante una centésima de segundo, para Alejandra, la función de la obra ha cumplido su objetivo.

Texto de Sarita Zaldivar